NIVEL SUPERIOR
As most people interested in Spanish culture are aware, except a class of Erasmus students in Spain whom a colleague of mine is teaching this semester, the Peruvian novelist Mario Vargas Llosa has won the 2010 Nobel Prize for Literature, the first Spanish-language writer to do so since the Mexican Octavio Paz in 1989 (and the Spanish novelist Camilo José Cela the year before). Vargas Llosa won it "for his cartography of structures of power and his trenchant images of the individual's resistance, revolt, and defeat", which is probably right, but doesn't give a sense of just how readable his novels can be. Good places to start, if you haven't tried, are the fabulous "La tia Julia y el escribidor" and "La fiesta del chivo". Today's Spanish Newsbite gives us a snapshot of the inside of the writer's mind at the moment he heard the news.
Un abrazo,
Jonathan
¿Qué piensa una persona cuando recibe el Premio Nobel?
Del flamante Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, conocemos muchas facetas: el escritor consagrado, el aspirante a político, el periodista, el hombre público. Estos días, además, Vargas Llosa ha querido compartir con nosotros sus pensamientos íntimos al recibir la llamada de la Academia Sueca. Le agradecemos este gesto de generosidad en unos momentos en que los personajes públicos son figuras cada vez más blindadas en lo personal. Durante estos 14 minutos, el novelista recordó su infancia en Perú: el libro de poemas que su madre le prohibió leer y él leía a escondidas, la afición a la poesía de su abuelo y, sobre todo, a su tío Lucho. Él fue quien lo animó a seguir su vocación de escritor. El novelista tuvo tiempo también para recordar las dificultades de los inicios, y a sus editores en España, el país que más ha difundido sus novelas. A punto de ver su imagen en todos los medios, el escritor volvió al principio, a la literatura: "Y pensé en lo maravillosa que es la vida que los hombres y las mujeres inventamos, cuando todavía andábamos en taparrabos y comiéndonos los unos a los otros, para romper las fronteras tan estrechas de la vida verdadera, y trasladarnos a otra, más rica, más intensa, más libre, a través de la ficción. A las seis en punto de la mañana las radios, la televisión y el Internet confirmaron que la noticia era cierta. Como predijo Patricia, la casa se volvió un loquerío y desde entonces yo dejé de pensar y, casi casi, hasta de respirar". En la rueda de prensa posterior la concesión del Premio, en Nueva York, Vargas Llosa contó cómo recibió la llamada desde Estocolmo. Eran las cinco de la mañana. En inglés, el representante de la Academia Sueca le dijo que le habían concedido el Premio Nobel de Literatura y que en 14 minutos exactamente sería una noticia pública. Mario y su mujer Patricia dudaron de que la llamada fuera cierta o fuera una broma. ¿Qué pensó durante este breve tiempo? ¿Qué siente una persona en un momento así? El novelista nos lo ha contado en un artículo reciente.
¡Enhorabuena!