NIVEL SUPERIOR
"Of Tortoises, Goats and Men" might be an alternative title for today's post, which combines a remarkable place, some remarkable animals, people who are remarkable for both their stupidity and their ingenuity, and an elderly chap called Lonesome George. It also includes the word "capricide", which I didn't know before today: it's more often seen as "hiricide". In fact, there are more words for killing things than you probably imagined: what's the word for the killing of bears, or reptiles? If this deviation has got you interested, click here. Enjoy your trip to the Galapagos Islands, and while you're here and enjoying SNB, why not click below to vote for us on the Top 100 language blogs poll? Thanks!
Un abrazo,
Freddy
¿Puede el ser humano modificar sus errores con la naturaleza? Hace más de 150 años Darwin vio en las Islas Galápagos una naturaleza tan virgen que pudo establecer su teoría de la evolución. Hoy no hubiera podido hacerlo. El siglo XX ha sido letal para muchas especies, incluso en este reducto natural del Océano Pacífico. La tortuga gigante, especie única de la Isla Pinta, la más septentrional del archipiélago de Galápagos, es una de las especies extinguidas... con una excepción: Jorge. Jorge o George, también llamado "El Solitario", es el protagonista de esta historia.
Jorge es muy viejo, pero no importa. Aún le quedan años para cumplir su tarea: devolver a la Isla Pinta a su especie y que este paraíso natural sea tal y como lo vio Darwin. Jorge era la última tortuga gigante de su especie que vivía en la Isla. Hace más de 40 años el ser humano introdujo una plaga fatal para estas tortugas y para el ecosistema de la Isla: la cabra. Estos herbívoros acabaron con la flora natural de la Pinta y con el alimento de las tortugas gigantes. Sólo quedó Jorge. En 1972 fue llevado al Centro de Investigación del Parque Nacional de Galápagos, en la Isla de Santa Cruz. Durante estos años se ha mezclado con tortugas de características similares de las otras islas de Galápagos.
38 años después, los descendientes mezclados de Jorge han vuelto a la Pinta. Esta semana hemos podido ver a 39 ejemplares llegar a sus costas. Todos tienen en sus corazas unos dispositivos para su localización. Tendrán mucho trabajo de... ingeniería natural. En primer lugar, deberán devolver la flora autóctona a la Isla. ¿Cómo? Eliminadas progresivamente las cabras, estas tortugas volverán a ser los herbívoros más grandes. Deberán transportar las semillas por la Isla. Sus grandes patas deberán abrir grandes
agujeros en la tierra para que las plantas crezcan. Así fue durante millones de años. ¿Más trabajo? Sí. Los científicos creen que, viviendo en su hábitat natural, dentro de miles de años las tortugas volverán a ser la especie autóctona que se extinguió.
Hoy Jorge vive cuidado como un rey. Los científicos esperan que aún tenga tiempo para volver a su Isla Pinta y verla como en el pasado.
