NIVEL SUPERIOR
Felices fiestas! I hope everyone's having a great holiday time, whether you're in a Spanish-speaking country or whether you just wish you were. As promised, we're bringing you the second and last part of the incredible life story of Juan Pujol - the double agent who had two of everything - this week. The image below is the poster for the new documentary, which has been a great success in Spain, about his life and times. Enjoy! And while you're around, I've set up a new poll down there on the left about whether you'd rather be reading this introduction in Spanish or not. Please click the little circle and let us know what you think. And why not subscribe to our email while you're down there? A very Happy 2010 to all our readers. See you back here next year!
Un abrazo, Freddy
¿Qué tipo de información les enviaba Arabel? Mentiras que podían ser verdad, verdades que podían ser mentira. Una mezcla de datos reales e inventados. Lo cierto es que su corazón estuvo siempre con los aliados. Engañó a los alemanes sobre los mejores lugares para bombardear Gran Bretaña. Les enviaba después montajes fotográficos falsos de ruinas antiguas y fotos de cadáveres de otros bombardeos de la guerra. Gracias a su habilidad, salvó miles de vidas británicas de las bombas nazis.
Para entonces, los servicios de inteligencia británicos ya le habían dado el apodo de Garbo. Pero fue su papel en el desembarco de Normandía el que haría ganar después el mayor honor de este país: la condecoración de la Orden del Imperio Británico. ¿Qué hizo? Una obra maestra del engaño. El fin de la Guerra estaba cerca. Los alemanes esperaban una gran operación aliada. De hecho, el primer desembarco en las playas de Normandía ya había ocurrido. Garbo convenció a los altos mandos nazis de que aquello era una maniobra de distracción aliada. El verdadero ataque será en en el Paso de Calais, en Francia, afirmó Garbo. Nadie desembarcó allí. Aún hoy, los investigadores no entienden cómo dos semanas después del primer ataque de Normandía, las tropas alemanas esperaban aún en Calais.
30 años después, en 1984, y después de haber tenido dos familias, dos identidades, dos bandos y dos vidas, Pujol apareció en Madrid. Pudo reencontrarse con sus hijos y con Araceli antes de morir... por segunda vez también.
A diferencia de la gran mayoría de los espías, Garbo no tenía motivaciones económicas, familiares o patrióticas. Como les dijo a los secretarios de la embajada británica en Madrid la primera vez que ofreció sus servicios, en 1940, sólo quería "echar una mano a la humanidad". Ya en Londres, Pujol perfeccionó sus técnicas de engaño y amplió su equipo de colaboradores falsos. Escribió más de 300 cartas e informes secretos con tinta invisible. Todos reflejaban las distintas personalidades de los 27 agentes que había inventado. Realizó también unos 1200 mensajes de radio. El Tercer Reich pagaba y mantenía en Londres a 27 personas creadas en la imaginación de Pujol. Con la fortuna ganada con su fantasía, Pujol compró tierras en Venezuela en 1948. Pero el ejército nazi aún le daría más: la Cruz de Hierro del Tercer Reich, un honor máximo que nunca se había otorgado a nadie que no fuera alemán o que no hubiera luchado en el frente de batalla.
Al terminar la guerra, Pujol, Araceli y sus hijos se fueron a Venezuela. Ella nunca se adaptó y volvió a España con los niños. Pujol hizo entonces su último engaño. Fingió su muerte en Mozambique. ¿Por qué? Quizás porque el divorcio no existía en España entonces y él quería casarse de nuevo en Venezuela. Lo hizo: tuvo otra familia. Y Araceli también. Se casó con el norteamericano Edward Kreisler. Juntos montaron el primer negocio de recuerdos turísticos de España.