NIVEL INTERMEDIO
In Venezuela, many underprivileged and at-risk youths have had their lives transformed by something called the National System of Venezuelan Youth and Children's Orchestras - and now one of the people who came through their system has won Spain's most prestigious arts award. Its a heartwarming tale of how the arts and the state can work together to relieve suffering - just the kind of story we need to hear in these dark days. Enjoy! Un saludo, Freddy
(Hover your mouse over a word in bold for the English translation...)
El sueño de José Antonio Abreu comenzó hace 30 años en un garaje de Caracas. Este año ha recibido el premio de las artes más importante de España, el Príncipe de Asturias, y ha exportado su proyecto a Estados Unidos. En el Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela hay hoy 265.000 niños y jóvenes. El origen de la mayoría de ellos es la pobreza. Estas orquestas son la oportunidad para cambiar sus vidas. "Nuestra metodología en el fondo es la de todo el mundo, con una excepción importante: impulsamos la práctica orquestal desde el principio, porque crea una dinámica de superación individual y de grupo fundamental", explica Abreu. El trabajo en equipo, el perfeccionismo o la dignificación del arte se aprenden a través de la música clásica. Y funciona. El idealismo de su proyecto ha transformado la realidad de muchos de estos jóvenes.
Gustavo Dudamel es uno de ellos, su estrella más prometedora. Con 27 años, será el nuevo director de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles y el impulsor del sistema Abreu en los barrios marginales latinos de California. El conservatorio de New England y el Carnegie Hall de Nueva York también lo han iniciado. Muchos jóvenes de Harlem y el Bronx formarán parte de las nuevas orquestas.
(Una pregunta: This is a great rags-to-riches fable. Do you know of any other such initiatives, aimed at transforming impoverished lives, that we should know about? Click on "Comments" below to let us know...)