The astronaut on the left is not in fact an astronaut, and he isn't standing on some brightly-colored planet. He is the artist Miguel Barceló, and he is busy making a huge painting for our times. Today's bite of Spanish-language news takes a closer look...
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Es la nueva "Capilla Sixtina" europea. Nueve meses, 35.000 kilos de pintura y una superficie de 1.400 metros han sido necesarios para la última gran creación de Miguel Barceló, el artista español con mayor proyección internacional. La cúpula de la Sala de los Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, ya está terminada. La inauguración está prevista para el próximo día 18.
Barceló ha querido crear un planeta con una cueva y un mar. Es su particular visión del universo. Un universo cambiante, pues desde cada una de las 700 butacas se ve una cosa diferente arriba. "La cueva es una metáfora del ágora, el primer sitio de reunión del hombre, y el único futuro posible: diálogo, derechos humanos. El mar es el pasado, origen de las especies, y la promesa de un futuro nuevo: la emigración, el viaje..."
Pero tras la grandiosidad de la obra y su significado se esconden también importantes avances técnicos. La cúpula ha sido un gran laboratorio para experimentar la pintura en gravedad. El reto era la creación de miles de estalactitas de muchos colores. La pintura tiende a caer. Barceló y su equipo tardaron seis meses en encontrar el material, el nepóxido, y la técnica para sostenerla en el techo. Los visitantes podrán ver la cúpula de cerca desde un balcón.