NIVEL SUPERIOR
Some of the biggest companies in the world may be ones you've never heard of. We read daily about the increasing importance of Chinese and Indian industry to the global economy, but Latin America too has its share of influential multinationals. In this final part of Spanish NewsBites' four-part mini-feature on how the New World may be starting to conquer the Old, we look at the reasons underlying the success of the “multilatinas”, and at their promising future...
(Hover your mouse over the words in bold for the English translation...)
¿Cómo explicar el éxito de estas empresas? A las tradicionales desventajas de la región -inestabilidad política, difícil acceso a la financiación, escaso desarrollo tecnológico, bajo nivel educativo-, se unía la mala imagen en el exterior. "En Estados Unidos tienden a mirar en menos a los latinos y en Europa es aun peor", afirmaba en los 90 José Domene, vicepresidente de Cemex. Dos razones. Una: paradójicamente, muchas de estas desventajas se han convertido en fortalezas. Mucho más flexibles e innovadoras que sus viejos rivales, conocen bien las dificultades de otras economías emergentes, -Asia, zonas de África-, y han sabido adaptarse mejor a ellas. Además, en muchos casos sus modelos son más dinámicos e informales. Su idea de negocio rompe ya por completo con los modelos estáticos y jerárquicos que propusiera Adam Smith. Menos énfasis en la innovación del producto y mayor organización e innovación en todos los procesos. La tecnología es el medio, no el fin, en muchos casos. Cualquier innovación, en cualquier nivel de operación, puede hacerse realidad rápidamente gracias a la sofisticación informática. La rapidez es la clave. En 1992 Cemex tardó 18 meses en integrar a las empresas españolas que había comprado. Cuando en 2001 compró la norteamericana Southdown, sólo tardó cuatro.
Otra razón del éxito ha sido el apoyo y la conexión directa con los gobiernos de sus países. Muchas de estas empresas proceden de privatizaciones: Petrobras, Vale do Rio Doce, Embraer... Los estados han reorientado sus políticas de acuerdo a las demandas de la economía global. Esto les ha garantizado un acceso privilegiado a la financiación y toma de decisiones de sus gobiernos. En ocasiones, los límites no están claros: las relaciones de Techint con el gobierno argentino, el apoyo económico de Odebrecht a la segunda campaña de Lula da Silva... En cualquier caso, fuera de casa saben competir con los grandes.
Otras razones coyunturales han sido la subida del precio internacional del petróleo y la creciente demanda de China. Durante el año 2007 los sectores de la energía, petroquímica y metalurgia fueron los más dinámicos, justo los que concentran a la mayoría de estas empresas.
Las inversiones se han disparado. En 2005, Brasil, México, Chile y Argentina invirtieron en el exterior 143.000 millones de dólares. China, con cinco veces más población, acumuló 470.000, sólo tres veces más. Una parte sustancial de ellas se queda en la región, hecho que continuará el fuerte ritmo de crecimiento actual.
La prensa financiera del mundo se ocupa cada vez más de las multilatinas. Como afirma José Santisco, de la OCDE, "el centro es menos central de lo que era y la periferia menos periférica".

