Modern techniques have thrown the identity of one of Goya's great "pinturas negras" into doubt...
El Jefe de Conservación de pintura del siglo XIX del Museo del Prado puso el dedo en la llaga cuando comunicó que el famoso cuadro de "El Coloso" no pertenece al pincel de Goya. Hace cien o cincuenta años, explicó, el conocimiento sobre la obra del genio aragonés era mucho menor que el que se tiene en la actualidad.
"Antes se confiaba mucho en el ojo y el conocimiento del experto. Ahora, los análisis técnicos son mucho más precisos", coincide el galerista Javier Ródenas.
Pero la contribución de los avances científicos y técnicos ha jugado un papel fundamental. En el caso de "El Coloso" fue el análisis con rayos X. Goya siempre había sido muy ordenado en sus composiciones. Primero estructuraba la estampa en su cerebro y, sólo cuando tenía claro hasta el último detalle, se enfrentaba al lienzo en blanco. La radiografía de "El Coloso", sin embargo, no respondía a este método de trabajo. La visión con rayos X descubrió un primer Coloso de frente al espectador y el definitivo de espaldas. ¿El maestro había cambiado de idea a mitad del trabajo? Esto, para Manuela Mena, jefa de pintura del XVIII y especialista de Goya, era algo inconcebible. PDF